Boletín Informativo 23 - Noviembre de 2012

Sin desconocer los derechos que están clamando en esta oportunidad los señores del poder judicial reunidos en Asonal, el país se encuentra adportas de un caos de impunidad por cuenta del vencimiento de términos que deja en libertad a delincuentes comunes y de cuello blanco. Lo curioso del caso es que sean los  propios protagonistas del paro los que pueden declarar o no la  ilegalidad de un movimiento que se ha vuelto costumbre y que  sin duda paraliza judicialmente el país.

Con seguridad que cuando una buena cantidad de  delincuentes o infractores de la ley estén en las calles, haciendo de las suyas o huyendo a un lejano país,  los señores en paro acogerán el acuerdo de turno y volverán a sus puestos de trabajo, los de base con incrementos salariales probablemente  irrisorios y los de alto nivel con una sonrisa a flor de piel… Pero al final quien gana  y quien  pierde?

Pierde el país y los miles de colombianos de bien que deben acudir a trámites judiciales que de una u otra forma se dan en el día a día.
Pierde la institucionalidad nacional porque evidencia su debilidad frente a una situación que como la que nos ocupa siempre logra poner en jaque al país.
Pierde el  gobierno porque los paros se han vuelto costumbre y ello es reflejo de descontento y malestar.
Pierden los trabajadores porque les tocará llegar a ponerse al día, ojala antes que salgan a sus vacaciones colectivas.
Pierden los abogados que han trabajado en casos en busca de justicia y ven ir su esfuerzo por cuenta del vencimiento de términos.
Pierde la justicia porque sin duda son conscientes que están dejando campantes a la delincuencia y la corrupción.
Pierden su tranquilidad todos los ciudadanos de bien que deben levantarse preguntándose quién quedará libre hoy….

…. Ahh y olvidaba decir que ganan los que vuelven a sus puestos con unos cuantos millones de pesos más, esos que sonríen a flor de piel.

MARTHA RUTH VELÁSQUEZ Q.

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